domingo, 25 de noviembre de 2012

Solo se trata de vivir

Uff...hay otros como yo!
La cotidianeidad de la neurosis de un neurótico!

Sé que se trata, en definitiva, de dejar que las cosas acontezcan y de confiar en uno... Pero que dificil a veces....

Hacia mis brazos

Creo que la primera vez que escuche este tema estaba en el living del departamento de la calle corrientes y pringles. Me lo hicieron escuchar, hermoso desde el inicio. Hay temas que calan hondo desde el primer sonido, eso sucedió cuando lo escuché.

Descubrí en ese momento la potencialidad de este cantante, de este músico. Acá comparto esa pieza que solo me remomora hermosas experiencias vividas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

La música y las propias palabras

Hay veces que no encuentro las mejores palabras, hay momentos en los que las palabras encontradas no son las que mejor transmiten lo que siento.
Cuando logro encontrarme con esas letras que logran transmitir "eso" con lo que cargo, la sensación de querer compartirlo es abrumadora y compartirlo, es un momento de extrema sensibilidad.

"Puede que este no sea el momento correcto
Puede que yo no sea el correcto
Pero hay algo entre nosotros que quiero decir
Porque hay algo entre nosotros de todos modos
Puede que yo no sea el indicado
Puede que este no sea el momento correcto
Pero hay algo entre nosotros y lo debo hacer
Algo asi como un secreto que compartiré contigo
Te necesito más que cualquier cosa en mi vida
Te deseo más q cualquier cosa en mi vida
Te extraño más que a nadie en mi vida
Te amo más que a nadie en mi vida."

~~~

jueves, 30 de agosto de 2012

Laura, estoy pensando en vos....



Te extraño y me pregunto...¿dónde estás?

sábado, 4 de febrero de 2012

Carla Bruni

 Hermoso tema, en una versión que lo hace aún más hermoso.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Ausencia

Como duele tú ausencia. Ahora, hoy... en estos momentos aprendí a no ocultar en razonamientos lo que siento.

Ausencia, tan grande y profunda; dolorosa.
Marca que desde hoy llevo concientemente.

Un poco de música:

lunes, 17 de octubre de 2011

Palabras prestadas

"Con aquellas ausencias tuve ante mí las dimensiones reales de mi soledad y una muestra de cómo las decisiones de la Historia pueden meterse por las ventanas de unas vidas y desvastarlas desde dentro." (p. 314)

"...yo apenas me conformaba con acariciar expectativas para el futuro (de los demás) desde un rincón del presente donde me había acurrucado con la única esperanza de que me dejaran vivir en paz...

...más que un perdedor, yo era un derrotado, y entre uno y otro estado había -hay, siempre habrá- un abismo de connotaciones e implicaciones." (p. 317)



Del texto "El hombre que amaba a los perros" de Leonardo Padura, ed. TusQuets, 2010.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La muerte como necesidad

Si fríamente pienso en la muerte, no le temo. En definitiva todos los problemas ahí mismo, en ese instante, se acaban.
Sin embargo temo por aquellos que quedan en el mundo de los vivos. Pero no temo por todos, solo por el dolor de aquella persona a quién profundamente se quiere. Porque es el pensar en su dolor lo que duele, lo que genera el temor a morir.

Pienso en las acciones de los hombres. Pienso en las acciones propias de cada uno y pienso que si mis acciones son condenables que me condenen pero el imaginar que el amor mío sufra por mis acciones me paraliza, me lástima y me atemoriza. Recuerdo un episodio en el cual torturan y asesinan a un joven porque no encontraron a su padre que era a quién, en definitiva, los dinosaurios buscaban. El padre es condenado, pero es su hijo el castigado. Lo que me remonta a la historia bíblica en dónde el padre pretende sacrificar a su propio hijo por pedido de Dios y es este quién lo frena a último momento. Sin embargo el padre lo hubiese hecho. El hijo llevaba consigo la posibilidad de ser asesinado por su padre. El máximo padre de todos, Dios, ha decidido ofrecer la vida de su hijo, Jesús. ¿Por qué no ha ofrecido su propia vida? Acaso ¿puede pensarse que el mismísimo Dios le teme a la muerte? En ese caso el temor aparece como su debilidad. ¿Por qué, entonces, Jesús cargó con las debilidades de Dios padre? El padre entrega a su hijo como ofrenda, como obsequio, como algo suyo que le pertenece. El hijo allí no enfrenta, no decide, no elige. El hijo asume las debilidades de su padre porque su padre así lo dispone porque el Ser por excelencia, porque es la ley, porque en definitiva es el poder.

Pensar en no dañar a su amor, no querer lastimarla es la forma de aceptar la no exposición ante el otro. Esa exposición que lleva a uno a definir sobre la vida o la muerte propia o ajena. ¿Pero quién es ese otro? Ese otro es quién puede darle muerte, es quién lo ofrece en sacrificio. Ese otro es su padre.
Se estructura el pensamiento de modo tal que pensando en no querer lastimar a su amor, en no querer dañar a su mujer es necesario mantenerse vivo. Pero mantenerse en ese estado significa estarse quieto, tranquilo, aceptando las decisiones de su padre. Esas decisiones que son también, por otra parte, sus no decisiones y por lo tanto sus debilidades. El temor a la muerte, por parte del hijo, se hace efectivo y se torna camuflado en esa idea de no querer lastimar al amor del hijo, a esa mujer amada.

El hijo vive porque su padre así lo desea y en ese sentido está viviendo para que su padre se exprese, para que ese padre se realice como ser. Ese hijo se auto-engaña, porque su temor a morir lo expresa en la cualidad de no querer dañar a quién no es el padre. A su amada. Pero en realidad no es que tema morir, sino que teme enfrentar a su padre cuyo resultado es incierto.

La muerte del hijo puede ser fantaseada por el mismo hijo. La imagen del dolor del otro se enfrenta con aquella otra en la cual el cuerpo del hijo yace en el medio de una ronda festiva que baila alegremente ante su muerte. ¿Qué significa aquello?

Es como la imagen de Matisse (La ronda), pero uno de los cinco que bailan está en el centro fallecido y los demás mantienen ese aire libre y festivo. Ese cadáver es el hijo que los ve bailar y los ve ser felices a costa de su muerte. ¿Por qué ha de morir para que sean felices? ¿Acaso su existencia es responsable de sus tristezas? Claro que no. Pero la felicidad es el reinado del triunfo paterno el cual implica el dominio jerárquico por eso que la imagen de cierta libertad no puede durar. El sometimiento sigue vigente, no hay paridad sino que se reitera la figura jerárquica y temida. La figura que da muerte. El Leviatán. El hijo muerto retornará como el hijo que no fue y por lo tanto el padre se convierte en asesino y en un no padre. En un imposible de ser un Ser para el otro Ser. Es el hombre contra el hombre. Es la relación de explotación entre los seres de una misma especie, es la separación del ser de su especie, es la enajenación del ser genérico. Es la potencialidad destructiva del hombre.

Sin embargo y paradójicamente en ese baile de cinco está, en potencia, el encuentro con lo humano. Con los cuerpos y la expresión artística, cultural. Está el encuentro con lo universal humano y con lo particular individual, cada uno es al lado del otro. Porque se es en sí mismo lo cual solo es posible al ser diferente de quién se tiene al lado. Porque el hijo puede matar a su padre y ubicarse, no en su reemplazo para ofrecer nuevo castigo, sino en la posibilidad de elegir no ser quién reciba el castigo. No ser el sacrificado. Porque dejando de ser ese hijo que asume las debilidades de su padre solo puede generarse un vínculo efectivamente humano entre los que integran esa ronda. La muerte aparece como la salida a ese círculo. Es la posibilidad de tomarse de las manos de forma humana y no mistificada. Es permitirle a ese padre encontrarse con sus propias debilidades y volverse (o recordar) que el también es hijo.

Matar a su padre es encontrar la posibilidad de ser propiamente un ser dinámico. A su vez hijo pero hermano y también padre y ser amante y amado. Un ser que integra la ronda humanamente y no de forma jerarquizada.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Sobre la autoridad en la Escuela

La situación en el aula pone en juego la acción coordinada, la complicación de los procedimientos supeditados los unos a los otros, desplazando en todas partes a la acción independiente de los individuos por el intercambio y el vínculo con los otros. Al decir acción coordinada digo organización. Ahora bien, ¿es posible una organización sin autoridad?

A mi entender la respuesta es negativa. No es posible organizarse sin que surja una autoridad. La misma se constituye a través de quien sugiere la solución a un problema planteado, también ante quien se hace responsable por la decisión y el camino tomado. Entonces la pregunta que se desprende es ¿quién debe encarnar esa autoridad?

Antes de responder esa pregunta considero pertinente aclarar que por autoridad, en el sentido en que se utiliza la palabra, quiere decir: imposición de la voluntad de uno sobre otro (puede ser en plural); autoridad supone, por lo tanto, subordinación.

Si uno se detiene a examinar las formas actuales de los vínculos en las escuelas se encuentra que predomina a simple vista la fragmentación dentro del grupo, la diferenciación y la individuación. Ante esto resurgen las expresiones, por parte de los adultos, acerca de la necesidad de intervenir para recuperar el vínculo entre los integrantes del grupo. Si es posible reconstituir el vínculo esto se debe fundamentalmente, a que se reconoce que uno no es sin el otro. Esto se evidencia en que se mantiene la acción combinada de los individuos, en este caso los estudiantes, debido a que “estamos tejidos a partir de los sentidos y significados de los otros (…) en ese sentido la idea de que yo puedo determinar el significado de mi propia vida es ilusoria”.1

La solución está al interior de la escuela y me parece que es loable buscar erigir a los propios protagonistas de ese espacio en sujetos. Sujetos que no pueden conformarse como tales sin la presencia del otro y sin el encuentro y la diferenciación con este último.

Sin embargo en la escuela, esta es mi consideración, el alumno no posee las suficientes garantías para conformarse como sujeto debido a que aparece como un espectador ante el mundo institucional que lo devora. Los programas curriculares, las sanciones, las normas de convivencia, los horarios, el curso o la división se imponen sobre los estudiantes. Se expresa así una concepción del poder basado en un supuesto saber. En síntesis la escuela se presenta como una institución que al día de hoy, con las nuevas tecnologías por un lado y con las escasas expectativas por el otro, solo aparece ante el adolescente como una carga.

Considerando que los alumnos no se constituyen como sujetos porque aparecen en un rol pasivo frente a la institución creo que la respuesta está, en parte, acá. Son los propios alumnos quienes deben involucrarse en su actividad creadora. Deben ser ellos mismos quienes puedan lograr un rol de autoridad frente a sus compañeros al haberse instituido en organismos que los representen. Deben buscarse los medios para que los alumnos puedan pensar el colegio en conjunto con los otros actores.

El adulto, docente / directivo, debe colaborar en la construcción de los espacios. Debe pensar al alumno no como individuo tendiente a “zafar” como si esa fuera su esencia. Sino empezar a ver un sujeto que en el debate de las prácticas de su vida, se constituye. Son los propios alumnos quienes sostienen cotidianamente el espacio áulico. El docente, a mi entender, debe buscar organizar las expresiones que surgen entre ellos, colaborar en encontrar formas de que puedan comunicarse lo que los conforma como individuos dentro de su grupo.

Creo que el docente (incluyendo a los equipos de dirección) debe repensar su rol. Dejando el lugar de un saber sin fisuras, para transformarse en un orientador y en un organizador de los posibles medios que los alumnos pueden presentar para la conformación de ese saber que, en ese momento en particular, se está trabajando.

La autoconciencia (conciencia de si mismo y de los otros) del alumno deviene solo si es posible que él se apropie de su actividad realizada y si su goce, en el descubrimiento, no se vuelve una desventura.

En definitiva, son los propios alumnos quienes conocen más a fondo sus problemas como grupo. Son los propios alumnos quienes identifican quién está siendo agredido constantemente, quién no hace la tarea de determinada materia. Son ellos quiénes pueden manifestar el problema porque lo conocen, lo viven, lo padecen. Debería ser parte de su tarea, entonces, resolverlo.
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1 Eagleton, T. “El sentido de la vida”, ed. Paidós, ed. 2008, cap. El eclipse del sentido, pág. 164

lunes, 19 de julio de 2010

Una noche, una nueva soledad

En esta noche, en esta madrugada, solo puedo utilizar las palabras de Alejandra Pizarnik; "La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje..." (del poema La Palabra del Deseo)

lunes, 15 de marzo de 2010

Carta de un docente a sus docentes:

Llegué a la educación por una mezcla del azar y de la intuición. Nunca renegué de tu esfuerzo y de tu voluntad docente. Pero mis deseos de explicar, compartir y acompañar se hicieron fuertes en mi a través de aquellos que construían el sentido de un mundo y sus objetos que a simple vista se presentan como un sin sentido.

Aunque lo intento me cuesta recordar a un docente, en el ámbito de la educación formal, impulsando la búsqueda de ese sentido. Recuerdo más al objeto libro que se transformaba en sujeto activo del curso. Es decir que el saber estaba en el libro y no se hallaba en el docente y menos en nosotros, los alumnos. Recuerdo también que la dificultad mía por decir lo que pensaba no se quebrantaba por la intervención del docente, quizás más apegado a reconocer en la verdad lo correcto y en el error, no la posibilidad de construcción, sino el fracaso.

Pienso en el docente hoy e inevitablemente pienso en el docente de hoy y lo encuentro en un hiato en dónde se combinan, paradójicamente, el romanticismo y su idea de orden con el positivismo y su concepción gradual y evolucionista de progreso.

Sin embargo no reniego que la educación sigue siendo la instancia de posibilidad. El ámbito en donde es una decisión política enfrentar la clase y posicionarse ante ella. En definitiva, no puedo culparte a vos docente porque para responsabilizar uno debería preguntarse ¿quién educa al educador?

martes, 2 de febrero de 2010

La noticia y la noche

Hace un rato, no más, tuve con la dulzura a mi lado el primer indicio de un nuevo no. Frente al mismo hicimos silencio. Ante el brazo del silencio, tan abarcativo, se me presenta una pendiente abrupta. Feroz.

En algunas horas ese no será convalidado por el Saber, pero lo que sucede es que ya no quiero saber. No busco ese Saber, sino simplemente el hacer. ¿Por qué es difícil?, ¿por qué no se puede salir de esto? Nuestra búsqueda continua, el dolor está en el momento del encuentro con el vacío, tan lleno de dolor, añoranzas pérdidas, deseos desvanecientes, es cuando del otro lado del teléfono escucho la voz que dice: "Dió negativo"....Y mi dulzura y yo seguimos recorriendo el camino, no quiero cansarme...Pero, ¿quién no se cansa?

En el libro "La inmensa soledad" (F. Pajak) que me regalo un profundo amigo mío el prólogo cita a Nietzsche quién dice: "En definitiva, nadie puede sacar de las cosas, incluidos los libros, más de lo que ya sabe. Se carece de oídos para escuchar algo a lo que no se accede desde una experiencia vivida." (Ecce Homo)

¿Cómo explico estas lágrimas. que no conforman un llanto, en mis ojos esta noche?
Se cruza lo racional ante los dichos de Nietzsche. Sé que existe la transmisión sino no existiría la historia y el aprendizaje pero también sé -vivencialmente- que la empatía solo muy pocos pueden generarla al escuchar al otro. Pero ¿acaso en su frase, Nietzsche, nos pretende hablar de la empatía? o sencillamente ¿nos habla de que lo que nos acontece en nuestra individualidad (y como eso nos afecta) solo es posible sentirlo en soledad? También sé que hay muchas formas de ser padres, muchos senderos que transitar que este no de hoy, no es definitivo; sin embargo hoy estamos en este camino...Y este nuevo quiebre es el que duele. ¿Quién lo puede negar? ¿Quién no lo puede entender?... Pero solo la dulzura a mi lado y yo podemos sentirlo y aún ahí, en nuestras experiencias, en nuestras resignificaciones ante este nuevo no cada uno está solo.

Hace una semana recibimos una noticia que nos anticipaba este final, no con certeza. Nos besamos, nos abrazamos, ella lloro... luego reaccionamos viendo que hay tantas porquerías en el mundo y que quizás es mejor salvarse y seguir...agarramos un whisky yo y un vaso de champagne mi dulzura y nos divertimos...¿A quién engañamos? Nosotros seguimos queriendo lo que estamos buscando. No dejaremos de buscarte. Porque sabemos, porque queremos. Porque yo quiero ser padre. Porque la dulzura quiere ser madre.

domingo, 31 de enero de 2010

Sobre el Film: The Road (El Camino)

Viggo Mortensen representa a un padre que, junto a su hijo pre-adolescente, intenta llegar a un horizonte que queda siempre al sur sorteando las dificultades que les plantea la situación planetaria. La película nos muestra una tierra gris, con árboles muriendo, con grandes ciudades convertidas en zonas fantasmas y con una disgregación social que impulsa al surgimiento de actividades de canibalismo entre los pocos seres humanos que habitan en la tierra.

La práctica del canibalismo no será menor a lo largo del film. Distintas escenas pueden interpretarse desde un paralelismo con la sociedad moderna. Kodi Smit-McPhee, quién hace de hijo de Mortensen, es observado por un tercero que lo descubre cuando ambos se escondían. De la escena puede apreciarse como el cuerpo joven es mirado con deseo de ser consumido, mirado como si fuese un objeto, de este modo la mirada le quita humanidad al joven.
Otra escena, que mantiene el hilo de los hombres como mercancías, objetos de consumo, es el encuentro de Mortensen con un grupo de hombres literalmente almacenados para ser consumidos (devorados), ya sea en su totalidad corporea o por partes.

Es interesante, además, esta mirada sobre el canibalismo porque al iniciarse la película el narrador nos dice que siempre el problema es la obtención de comida. Quizás sin saberlo la película pone en evidencia la dependencia que el hombre tiene de sus necesidades y como estás se imponen. Sin embargo, no deja escapar que es posible controlar las mismas pero a través de un ejercicio consciente de toma de posición. Es decir, parafraseando a Hegel, que se hace consciente la necesidad para de ese modo ser un hombre libre.

Es un film que constituye parte de nuestra inmensa soledad. El padre va avanzando con su hijo mientras intenta prepararlo para cuando "llegué el día" y él (su padre) ya no esté.

Soledad, desconfianza, sueños que se quiebran y un lento camino hacia lo irremediable son los signos de esta película. Una mirada desoladora que solo se rescata en breves escenas que nos representa a la vida cotidiana o en simples miradas y diálogos entre los protagonistas.

Por último me gustaría agregar que es un film, en cuanto al rol del padre, antagónico a lo que se observa en "La vida es Bella" (Roberto Benigni). Si en este film el padre es un cariñoso, casi estúpido, constructor de historietas durante el período más cruel que ha conocido la humanidad; Mortensen hace de un padre que educa sin miramientos. Que lo prepara para lo inevitable vivir o morir, por lo cuál siempre está latente la necesidad de matar. Un padre que le dice a su hijo, ambos frente a un cadáver ya en descomposición, "vamos, esto no es nada nuevo". Nos coloca así ante la posibilidad de ser padre en medio de una catástrofe, como también a decidir qué hacer, con uno mismo, como lo hace la madre. Decisión que se intuye pero que la película va mostrando.
No hay manera de ser padre y madre, sino más que siéndolo. Eso está reflejado en el film.

Vale rescatar, además de esto, un aspecto sumamente emotivo que se encuentra en el diálogo que mantiene Kodi Smit-McPhee (quién hace de hijo de Mortensen) con un desconocido al final de la película dónde le pregunta con total ingenuidad, a pesar de haber sido educado insistentemente en la desconfianza, "si tiene el fuego interno". Pregunta que nos interroga sobre la posibilidad de la existencia de la bondad humana.

En definitiva es una gran película, que a mi me ha generado mucho dolor.

Sobre el film: Enemigos Públicos

Vi la película con la intención de pasar un buen rato, Johnny Depp a mi me lo garantiza, pero iba desanimado porque un amigo me había dicho que no era buena película. En síntesis, me puse a verla en estas noches calurosas de buenos aires.

Grata sorpresa me llevé. El film está basado en la historia de vida de John Dillinger un asaltante de bancos que se convirtió, en el período posterior a la gran crisis económica de 1929 en Estados Unidos y previo al inicio de la segunda guerra mundial, en un criminal que gozaba de simpatías populares ya que sus acciones atentaban contra los grandes bancos.

Durante este período nace "la Agencia", que luego será conocida como la CIA. La película presenta muy bien, por un lado como el aparato represivo se va armando al interior de un país e implementa tácticas de infiltración; compra de voluntades; inventos de casos y la mismísima tortura para lograr cumplir con los objetivos trazados. Mientras tanto, por otro lado, en el film no se descuida los entramados del "mundo del hampa". La primera escena nos presenta una irrupción de armas dentro de una prisión de máxima seguridad permitiendo que escape un grupo de compañeros de Dillinger (Deep). La primer pregunta que me surge es ¿cómo puede ser posible que las armas ingresen a la prisión, aunque estén escondidas? Es decir, es claro que hay un apoyo fuera de la prisión que no puede ser simplemente de parte de los bándidos. Entonces ¿quién puede ser?

Con el correr de la película se pone en evidencia por un lado los entretejidos entre los ladrones de bancos con los organizadores de apuestas a gran escala que a su vez son los mismos que regentean los prostíbulos y que, finalmente, negocian con la policía. La historia de amor que acompaña a la película puede hacernos caer en ciertas banalidades, pero es necesario rescatar que esa historia permite que conozcamos las bases humildes de estos personajes que sueñan con conseguir ese "todo" que ofrece constantemente la sociedad de la opulencia y el consumo.

Es muy interesante el dialogo en dónde se le avisa a Dillinger que él no es más un generador de dinero por lo que se lo deja sin "el apoyo" de todos los sectores sociales que lucraban con sus acciones. De este modo se responde la pregunta que plantee inicialmente.

La razón por la que se lo reemplaza es que se obtienen mayores beneficios mediante el juego y la carrera de caballos. De este modo puede verse las relaciones cotidianas del capitalismo. Cuando muchos piensan que existen posibilidades de triunfo cumpliendo con las obligaciones legales del régimen social ese dialogo da por tierra con esas formas de pensar.
Lo que vemos nos permite considerar que si el individuo coloca su tienda y obtiene ganancias y puede distribuirlas y de esa manera garantizar su continuidad en la actividad no podría existir institución que desarme ese negocio ya que las mismas, según los casos, hasta pueden ser subvencionadas por esos ingresos. Es decir, el dinero que obtiene un emprendimiento ilegal se reparte para obtener las garantías y así poder seguir operando. Los órganos de control, que viven a través del dinero (que paga gastos, sueldos, insumos, etc.) tienen la constante oferta de obtener mayores montos por medios ilegales. Aparece en toda su forma que el dinero es el garante, en esta sociedad, de las relaciones sociales que establecen los hombres entre sí. Claro que existen ejemplos de individuos que fueron más allá del dinero, pero en este sentido solo han sido casos excepcionales. Mientras que el vínculo corrupto entre la ganancia y la forma de obtenerla son expresiones de la generalidad de una sociedad.

Si bien los vínculos sociales y políticos podrían haberse explotado mucho más, esta película no se propone hacernos cuestionar esos vínculos. De todos modos uno, como espectador, recibe los guiños para hacerlo. Podría haber sido un poco más corta, también. Pero de todos modos es una película para disfrutar.


lunes, 24 de agosto de 2009

Die Welle: La Ola (2008)

La película está basada en la experiencia realizada por Ron Jones, en un colegio de Palo Alto (Estados Unidos) en 1967. A su vez modifica -en un sentido superador por los recursos filmicos más ricos, entre otras cosas- al corto original dirigido por Alex Grasshoff (1981). Este film, Die Welle dirigido por Dennis Gansel (2008), deja abierta varias aristas para el debate.

En lo que atañe a la institución educativa se expresa la frágil mirada de las autoridades frente a la actividad docente. Mirada frágil que se evidencia cuando la directora de la escuela recibe buenos comentarios de un padre sobre los ejercicios del docente en cuestión. Producto de esto le dice al docente que tiene todo el apoyo institucional para continuar con lo que estaba haciendo. Por otro lado esa mirada es frágil porque no se interroga acerca de qué es lo que el docente hace para generar aceptación en los alumnos. Ni siquiera como curiosidad positiva de saber cuál es el recurso que ha captado la atención de los alumnos.

Dentro del plano de lo que denomino institucional encontramos un dialogo entre la pareja de docentes que evidencian la satisfacción que se genera al percibir el reconocimiento, la aceptación, la obediencia y la admiración de los alumnos mediante la imposición de una tarea. Valoraciones que evidencian aquello que, en definitiva, la media de los docentes desea recibir. De este modo se resquebraja esa idea de que uno es docente "por amor al arte de enseñar", poniéndose de manifiesto que se busca una satisfacción personal, no en relación a la tarea realizada sino a la pretensión de despertar admiración. Se quiebra aquí la idea de la práctica docente como generadora de un movimiento imperceptible entre los sujetos que integran un curso cuya pretensión es impulsar el conocimiento.

Es interesante, por otra parte, que el docente que implementará semejante experiencia a la que denominará más tarde como práctica fascista se presente, desde el comienzo de la película, como una persona con convicciones anarquistas. Hay aquí un engañoso juego de extremos políticos que se entrecruzan a través del docente quién es el que reune, en su persona, ambas instancias. Está implícita (quizás inconscientemente) la idea de la posición intermedia frente a los "dos demonios" ya que podría pensarse, siguiendo los lineamientos de la película, que en el docente anarquista convive en definitiva el docente fascista que se satisface con el reconocimiento que genera en los alumnos mediante la disciplina y el orden.

Pero fundamentalmente la película que (no olvidemos) se basa en hechos reales, nos deja el problema social de los movimientos de masas que excluyen, demarcan y persiguen a ese otro que no está incluido.

La película saca a luz la mecánica de como una abrumador mayoría respeta los designios de las formas de autoridad. Pero esto no es, en sí mismo, un inconveniente porque una autoridad puede estar cumpliendo ese rol social merecidamente. Lo que sucede aquí es que la autoridad no posee contenido sino que produce una idea de pertenencia a un espacio reducido (la clase), promoviendo así la idea de compañerismo y de grupo con características propias que lo preparan mejor que al resto.
Una de las bases para esta práctica se refleja en lo que dice uno de los alumnos en el film en que para incorporarse a un régimen autoritario, de obediencia y de acción debe existir insatisfacción. Esa insatisfacción lleva a buscar diversos canales para satisfacerla. En ese sentido la obediencia comunitaria le otorga sentido a la vida de muchos de los alumnos.

Una de las conclusiones que nos permite sacar el film es que la insatisfacción se presenta como motor de búsqueda. Por otro lado la idea de unidad aparece como instrumento de anulación de las diferencias. No como superación de las mismas, sino de ocultamiento. Las diferencias están pero no las vemos porque el uniforme, el saludo y el respeto (sometimiento) a la idea abstracta de lo que es el grupo disimulan lo que debajo se esconde, tanto las particularidades como así también las diferencias sociales que son las bases de lo real.

Es interesante como se van integrando a un posible proyecto político ya que aparecen diversos recursos estimulantes como ser la camaradería, el compañerismo, el respeto y el ser parte de un objetivo general en común. Sin embargo resuena constantemente la ausencia de proyecto, de propuesta. En síntesis de programa (objetivo) político. Debido a esto los alumnos se van incorporando por afinidad y porque no hay exigencias racionales. Las formas las van armando ellos mismos impulsivamente mediante la propia experiencia. Pero los alumnos son miembros de la sociedad moderna por lo tanto sus acciones reproducen esa sociedad. Para que las acciones no reproduzcan a la sociedad moderna las mismas deberán ser producto de un proceso de crítica conjunta (grupal) y profunda. Una crítica fundamentada en el análisis de las prácticas cotidianas y del conjunto de las experiencias sociales y políticas.
Al no suceder esto las acciones que el grupo "
La Ola" va adquiriendo son las que el contexto socio-histórico les imprime deformadamente.

Es decir que uno podría establecer que sin la crítica necesaria esa idea naciente de grupo igualitario terminará conduciendo a que las partes se subsuman frente al todo dañando la subjetividad del individuo y garantizando las actuales formas sociales (que construyen una relación social sustentada en la desigualdad). De este modo se mantiene la dinámica de la obtención del beneficio de unos frente al resto. Debido a este dinamismo social se tiende a negar las diferencias al interior del grupo y esa forma de acción retorna frente a lo externo mediante la expulsión. Es decir, expulsando a ese otro negativo.

Aquí surge la negación no como instancia de contradicción sino como instancia de supresión. Se buscará eliminar a ese otro que es resultado de las contradicciones sociales. A ese otro que evidencia esas contradicciones y que personifica ese lado oscuro de nuestra existencia como seres individuales y sociales. Se pretende borrar las contradicciones negando al otro mediante instancias de discriminación y violencia.

Diversos comentarios críticos sobre la película se han centrado en los aspectos "artísticos" (guión, pretendida manipulación de los sentidos del espectador, poco realismo en las escenas, etc.) de la misma. Entiendo esos comentarios pero los mismos cambian el eje de la discusión. El film, sin caer en un dogmatismo cinéfilo, permite concluir que los individuos que integramos esta sociedad no estamos exentos de ser parte de un gobierno autoritario. Por otro lado permite también concluir qué tipo de dictadura se gesta en la sociedad moderna. Una dictadura que garantiza la marginalidad, la persecución y la división social. Todo esto a pesar de que no aparezca entre las bases fundantes del grupo "La Ola".

Si tendemos a la obediencia y en consecuencia a seguir a una autoridad elegida y establecida, la película nos habilita la inquietud de preguntarnos si es posible superar esa instancia y cómo evitarla. Sin embargo, creo que se trata de discutir cuál debe ser el sentido, la orientación y a qué intereses sociales debería responder esa autoridad. En síntesis que objetivos se traza y cual es su contenido. Discutir esto lleva, de manera inevitable, a poner en discusión también las formas de las representaciones sociales, es decir a discutir las formas del poder.

viernes, 24 de julio de 2009

Se confirmó el relanzamiento del gobierno CFK

La convocatoria al diálogo por parte de la presidenta Cristina Kirchner fue bien acogida por los diversos sectores vinculados a la producción, la industria, el campo, las finanzas, las empresas de servicios públicos y los trabajadores, quienes fueron mencionados por la presidenta en su intervención la semana pasada en Tucumán. No obstante todos ellos mostraron algunos reparos.

¿Qué se discutirá? La agenda que muchos reclaman debe cambiar, ya se ha fijado de antemano. La misma se estaría centrando en distintos tópicos: reformas institucionales (derogación de superpoderes, nueva ley del Consejo de la Magistratura, reformulación del Indec, etc.); rebaja de retenciones al agro y medidas para paliar la crisis del sector y, por último, un esquema más equitativo de reparto de los recursos fiscales entre la Nación y las provincias.

En este sentido se le impone a la presidenta la agenda de la oposición y de diversos sectores socio-políticos que se vinculan a los acreedores y organismos de crédito internacionales. Fue el diputado Aguad, jefe del bloque radical, quién enfatizó que se debe restablecer la confianza para atraer capitales.

Lo confirman diversos miembros del gobierno. A su vez se discutiría con el campo las actuales tasas de las retenciones agrícolas. Como así también el sinceramiento de las estadísticas del INDEC. Fue el propio titular de la cartera de Interior (Florencio Randazzo) quién reconoció, en los últimos días, que hay productos que aumentaron por encima de lo que este organismo informa.

Es decir que luego de las elecciones el gobierno ha reconocido que para continuar necesita un relanzamiento. En el sitio Visión desde el Sur, hace un año y con el conflicto con el campo, advertí esta tendencia y dije que la continuidad del gobierno implicaría implementar una cartera contraria de la que se había vanagloriado. (Ver “Cuando la continuidad es su contrario”, nota en Visión desde el Sur 01/08/08).

En este marco de presiones de distintos grupos sectoriales, vinculados a los beneficios del capital, los acreedores y los inversores no están ajenos. Los inversores están a la espera de los primeros pasos del nuevo ministro de Economía, Amado Boudou, quién pretende retomar la negociación con los acreedores que aún no cobraron desde el default.

Según distintos informes ya habría un plan para devolverles credibilidad a las estadísticas, con lo cual se plantearía la salida del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Pero esa medida apunta por sobre todo al reestablecimiento de la indexación de la deuda pública.

El relanzamiento implica, entonces, desde la normalización del INDEC y el sinceramiento de las estadísticas, hasta la reconexión con el mercado internacional de crédito y la definición sobre la deuda con el Club de París; desde la contención del gasto público y la asignación de subsidios, hasta la moderación de la política salarial, además de un aumento de tarifas exorbitante (algunos lo denominan “sinceramiento”). Todo ello ya está poniendo el problema de la inflación, nuevamente, a la orden del día.

En definitiva las últimas elecciones colocaron la agenda de determinados sectores económicos y sociales. El impasse que vive Argentina es la expresión de la crisis internacional. La forma de resolverlo está siendo puesta a prueba. En Honduras mediante el golpe cívico-militar, en Argentina y en otros países del mundo a través de elecciones que posicionan los intereses de los grupos conservadores como los posibles garantes de encauzar la crisis. Sin embargo estos sectores comparten responsabilidad con aquellos que hoy están siendo destituidos y derrotados en las elecciones. Es decir que difícilmente puedan brindar soluciones para la población.

El mundo se convulsiona y Argentina no está ajena, ni desacoplada del mismo. Argentina ingresa en una nueva etapa política. Iremos analizando como sigue.

11/07/09

jueves, 23 de julio de 2009

El Extranjero de Albert Camus (Algunos comentarios)

Ante todo, es un gran libro. Imperdible. Extremadamente lento no obstante muy cautivante y envolvente.

Me parece importante rescatar que el protagonista de la novela, a diferencia de lo que en muchas críticas he leído, es una representación fidedigna del hombre moderno. Ahora, analicemos el porque de semejante afirmación.

El personaje efectivamente está desprendido de los afectos pero de los afectos que socialmente se han establecido como obligaciones. Por ejemplo no necesita llorar a su madre fallecida porque no surge eso en él. Al contrario él recuerda a su madre. Pero podemos ver que ella no aparece como una mujer con mucha presencia en su vida. ¿Habría entonces que llorarla?
Que el protagonista, durante el entierro de su madre, pueda realizar el ejercicio del razonamiento de su jefe lo muestra capaz de colocarse en el lugar del otro. Y también lo muestra con un alto desprendimiento de si mismo (enajenación). Como bien sugiere lo que él dice de no estar impedido de "comprender al patrón".

Pero estas formas de sentir están enmarañadas, abrumadas. Una de las demostraciones de lo abrumado que está el protagonista es la frase "Pensé que, al cabo, era un domingo de menos, que mamá estaba ahora enterrada, que iba a volver a mi trabajo y que, después de todo, nada había cambiado." La vida cotidiana es la que le impide, en última instancia hacer el duelo de su madre, lo enmaraña, lo abruma. Mañana, ya ella muerta, él deberá ir a trabajar. Como siempre. El siempre cotidiano que quiebra la excepcionalidad que es tal porque luego se regresa a la cotidianeidad. El miércoles trabaja, le informan de la muerte de su madre. El jueves está haciendo los trámites de su entierro. Conoce el asilo, ve el testamento...¿Qué se le pide al protagonista en las críticas? ¿Que llore el jueves y viernes que su madre está muerta? ¿Que siga el duelo el sabado y el domingo? Y sin embargo, el lunes después de todo esto él debe volver a su trabajo.

A lo largo del libro, hasta llegar a la escena del asesinato, el transcurrir es resultado de la imposición de los designios de la vida misma. Si aparece una mujer y algo sucede, mejor. Si hay que ir a trabajar, irá. Si un vecino le pide colaboración, él le ayudará. Y así transcurren los días. Sin sobresaltos. Sin ser, en definitiva, un protagonista. La vida lo va llevando como si la misma fuera una escalera mecánica. Tal como Hubert (uno de los protagonistas del film "La Haine/ El Odio") describe: la vida transcurre como el paso de una escalera mecánica y hay hombres que llegan a destino sin moverse sobre la misma, estancados y avasallados por el andar de la misma.
En ese transcurrir es que se topará, lisa y llanamente, con el asesinato. Con la muerte. Mediante ese acto comprendió que "había destruido el equilibrio del día..." no de la vida! sino de un día. Lo que refuerza la idea de cotidianeidad, de extrañamiento y de bruma.

Comparto con el protagonista la afirmación de que "todos los seres normales habían, más o menos, deseado la muerte de los que amaban." Me parece que esta afirmación es la que pone en evidencia Camus y que estalla en quién lee el texto. Por eso es que se reacciona marcando que el protagonista está muy lejos de lo humano, es una forma que encuentra el lector para separarse del protagonista. Porque el lector niega esta posibilidad que, sin embargo, se hace presente en su diario transcurrir.

En la segunda parte del texto el protagonista recorre diversos estados y pensamientos demostrando sus sentidos. Quiere caer bien pero sin exagerar ni mentir ni cumplir con un deber. Al contrario pretende mostrarse desprendido de todo ropaje que pudiera hacerlo socialmente aceptable, pero para que se lo acepte. Es como si Camus pusiera en evidencia parte de lo que la sociedad burguesa ha considerado que debe ser del mundo privado. Camus pone a relucir que el hombre está solo, que en su soledad también se conmueve por cosas ajenas a lo que debería conmoverse socialmente y que hacer manifiesto esto acarrea la posibilidad de ser considerado un desalmado. Y por sus lectores un deshumanizado personaje. Ante esta instancia no podemos olvidar que los lectores vivimos en la sociedad que evidencia Camus en su texto. Y esto hace majestuoso el libro El Extranjero. Porque evidencia la enajenación del personaje y la conjuga con la negación de sus lectores.

El personaje estalla ante el cura que pretende lograr obtener una confesión pero la capacidad y sentimentalismo del personaje, quien por vez primera reacciona abiertamente, se evidencia en el choque con el representante de la iglesia. Institución que tanto le cuesta a la sociedad. Le ha costado en vidas como en dinero. Pero sobre todo por ser esta institución una constructora del sentido, del deber, de lo moralmente justo. La institución referente del alma humana. El desafío del protagonista se pone de manifiesto ante la institución que mejor representa el ejemplo de la enajenación:. Ante la iglesia, la creencia, el lugar donde el hombre deposita en otro Ser (Dios) sus capacidades, sus fuerzas, sus temores.

El hombre, el extranjero, el ajeno; el protagonista del texto de Camus pone en evidencia un mundo que construye sentido por su propio funcionamiento. Se es extraño en el propio mundo. Alterarlo cuesta y si además no se puede entender el porque, entonces la condena debe ser ejemplificadora para que repercuta fuertemente. Pero ese no entender se trata de una obtusa posición del oyente (en la novela no se escucha al acusado, no se lo quiere oir. Él siempre esta siendo dicho por otros). Sin embargo los datos, las palabras y las explicaciones están allí presentes. Camus nos los muestra en su plenitud pero se hace inentendible porque prima la razón del sentido moral. Del deber y del obedecer a ese deber.

Pero Camus, como si reconociera que esto podría llegar a suceder (no solo con los personajes que no entienden la acción del protagonista sino también con los lectores) decide dejar de manifiesto que para entender al personaje hay que entender al mundo. En ese momento, el personaje retoma la vida:
"Y también yo me sentí dispuesto a revivirlo todo.(...) Ante esta noche cargada de signos y de estrellas me abría por vez primera a la tierna indiferencia del mundo. Al encontrarlo tan semejante a mi, tan fraterno al cabo, sentí que había sido feliz y que lo era todavía."

lunes, 15 de junio de 2009

Entre los Muros: Entre les Murs

En la película dirigida por Laurent Cantet, “entre los muros” (Entre les murs), puede observarse de una manera altamente fidedigna las situaciones reales (y a veces potenciales) que se suceden en la vida cotidiana de los docentes. Esto sería el aspecto interesante del film ya que no construye una imagen basándose en el ideal social acerca del rol docente sino que hace presente, fundamentalmente, las limitaciones con la que este rol se encuentra.

Durante el film, esto me ha sucedido a mi, uno se mantiene expectante a la solución y a la construcción de un sentido basado en que el docente va a encontrar “algo” en sus alumnos para desarrollar o en que va a mostrarles “algo” que a ellos les servirá. Sin embargo esa instancia, ese sentido que esperaba encontrar nunca llega. Ahí me parece que está lo revelador, trágico y particular que posee este film con respecto a otros que se basan en la temática del “mundo docente”. A partir de acá salen a la luz diversas concepciones que me interesan poner en tela de juicio. La primera se desprende de la, llamémosla, “esperanza del espectador”. Por la cual se parte de una idea en la que el docente es el sujeto del saber. Es el que tiene "algo" que descubrir en los chicos, es el que "algo" les va a ofrecer. En ese sentido la primer limitación parte de la reproducción de la idea de que el saber se sitúa en un lugar y unilateralmente se ofrece. Pero no solo aquí se pone en evidencia. Fundamentalmente esa dinámica del pensamiento se evidencia en la particularidad de este film. Ya que es un film que reproduce lo que sucede en la cotidianeidad de la enseñanza. Qué se haya generado tanto asombro y espectacularidad hacia el film creo que tiene que ver con que el mismo no reproduce la relación imaginaria y excepcional de los docentes que salen triunfadores frente al grupo de alumnos sino que fija su mirada en la constante educativa.

Las otras constantes son: Los limites de la práctica docente; sus recursos para la comprensión y las posibilidades del docente por brindar espacios que canalicen las expresiones surgidas. Para dar cuenta de esto se puede citar, por un lado, que existe un “alumno problema” y en un momento determinado, ante una tarea en concreta, este alumno se siente a gusto. El alumno disfruta de su producto el cual es, a su vez, tomado en consideración por su docente y sus compañeros. La limitación que acá aparece es que frente a esa potencialidad el docente no hace nada más. Digo el docente porque no hay una instancia en la cual él, institucionalmente o informalmente, tansmita a sus compañeros docentes o a los miembros de la dirección la capacidad y la potencialidad del alumno expresadas en ese trabajo. Este docente callará durante el film frente a la cotidianeidad institucional.

El otro límite que se observa es la incapacidad, por parte del docente, de dar cuenta de las diferencias sociales y por lo tanto de las perspectivas que poseen sus alumnos. Una diferencia que constantemente está emergiendo en su materia ya sea en el diálogo mantenido en la relación docente / alumnos. También se evidencia en las peleas o en los intercambios entre los propios alumnos. No creo que sea necesaria una solución al estilo "escritores de la libertad" de todos modos me parece que frente a lo que estalla en el curso el docente puede utilizar el recurso del debate y dejar que se planteen preguntas que no necesariamente cierren.

El docente se encuentra sumergido por los condicionantes sociales. En la sala de profesores la escuela se reduce a la institución y ante el atisbo de pensar sus acciones y las consecuencias más allá de la misma serán los docentes quienes obturarán esa posibilidad. A partir de ahí, entonces, la escuela se transforma en una institución expulsiva resultado de una maquinaria en la cual el docente es un engranaje más. De todos modos, si no se puede "ir más allá de la institución" se debería buscar en el "más acá institucional" acá aparece el abrumador silencio del docente quién podría esbozar la contradicción que presenta el alumno que se comporta fuera de la norma.

Otros aspectos interesantes en el film tiene que ver con la forma de posicionarse frente a los alumnos. Hay un discurso de falsa igualdad cuando el docente acepta ser increpado en los términos de “si yo lo hago, usted también hágalo” (comentarios de esa índole le hacen los alumnos al docente). El docente efectivamente posee otro rol, posee una responsabilidad lo que no implica que él posea la verdad, ni la razón. Porque en definitiva la verdad se evidencia a raíz del debate de las distintas certezas y la razón la posee todo ser racional.

Por último una alumna se acerca y tímidamente le dice al docente: “Yo este año no he aprendido nada”. El docente le brinda como respuesta que sí. Ella insiste, entonces él termina imponiendo que sí lo ha hecho. Dejemos de lado esa imposición porque lo que me pareció interesante es que mediante la indagación que el docente hace y la respuesta que recibe termina expresándose una dinámica de la razón del creyente. Es decir, sucedería que aunque no lo sepas aprendiste por lo tanto “cree en que si lo has hecho”. Esa sería la respuesta última con la que el docente estaría cerrando un ciclo lectivo con sus alumnos. Ante este planteo queda en evidencia, a mí entender, la bancarrota o el colapso del sistema educativo. No se aferra uno a la demostración racional poniendo en cuestión la afirmación de la alumna, sino que se le indica que crea. Se le afirma desde afuera que si, que ella sabe más allá de lo que ella considera propiamente. Es decir, alguien sabe que ella sabe. ¿Cómo lo sabe? Porque ese alguien sabe más que ella.

Es una película que no puede pasar desapercibida. Merece un serio debate que permita poner en cuestión estas prácticas y ofrecer nuevos alcances ya que la actividad docente posee un rol profundamente político. Es una película que pone en primer plano la pregunta de quién educa al educador y también de cómo se lo educa. Preguntas que impulsan y amplían el interrogante sobre las posibilidades reales y por lo tanto de las problemáticas reales del ejercicio del rol docente. En ese sentido la ampliación del debate debería llevarnos, de forma obligada, a la discusión del lugar que ocupa la educación en el Estado. De esta manera cobra una dimensión política el análisis enriqueciéndose el debate y ampliándose el horizonte para generar nuevas formas de pensar y de intervenir sobre los problemas de la educación.

domingo, 31 de mayo de 2009

“Todo comienza hoy” (2001), de Bertrand Tavernier

Fundamentalmente creo que pone en evidencia por un lado como las medidas políticas estructurales afectan la vida individual de las personas.

La película se contextúa en un período de medidas privatistas que se argumentan como solución a otro período anterior de intervención estatal y por lo tanto de endeudamiento. Pero estas medidas ocasionan diversos ajustes que impactan en la vida cotidiana de los ciudadanos. En el film se deja entrever, al momento en que el alcalde es enfrentado por el director de la escuela, que los problemas de gastos y de cuentas no saldadas corresponden a gestiones de gobiernos anteriores, dándole así un carácter de continuidad al problema del gasto social.

La escena del encuentro entre la policía con los jóvenes que roban e irrumpen en el colegio es un aspecto importante que muestra la connivencia de lo legal con lo ilegal. De cómo las instituciones conocen las formas de acción de los integrantes comunitarios. Con lo que se quiebra la falsa idea de que las instituciones desconocen los acontecimientos y los sujetos que los realizan. Se trata de la era de los negocios y allí donde sean posibles se instalará esa acción que reproduce el régimen social, que no es ni más ni menos que el régimen del negocio y el beneficio, construyendo sentido al accionar ilícito.

Ante la desidia institucional y el reclamo del director como así también su búsqueda de intentar garantizar la educación se puede concluir que al ser un problema estructural (político, económico y social) la solución debe plantearse en esas mismas dimensiones. De tal forma que el reclamo del director debe tener un alcance político. Esto solo puede darlo una organización propiamente política. A partir de entonces, la pregunta que impulsa la búsqueda debería ser ¿qué intereses deberá defender esa organización política?

Tomando las acciones del director como parte de sus decisiones de vida, se puede caracterizar que una respuesta tentativa sería una organización que defienda el derecho al trabajo de los padres, a un buen presupuesto educativo, a un cuidado de los niños y a un partido que busque garantizar un ambiente social que permita el desarrollo de sus individuos.

El vacío de la película es lo que la hace “hollywoodense” en cuanto a que pareciera tratarse de la voluntad del director y de los docentes cuyo compromiso permite ir más allá de lo que se percibe. Sin embargo, todas las aristas que la película abre no quedan solucionadas, sino que se postergan o se van difuminando hasta que el eslabón más débil se quiebra poniendo en evidencia, una vez más, lo precario de toda la estructura social. Es en este punto que la película no plantea ninguna perspectiva para el trabajo docente y para el contexto social. Presentar la opción de la conciencia política es un aspecto muy importante del film, pero no colocarlo en el contexto de una organización política, la cual representa el registro histórico consciente de los problemas sociales es, a mi entender, lo que hace que el problema siga vigente.

martes, 19 de mayo de 2009

El acoso escolar: Materia Vigente

Acabo de ver la película KLASS del director Ilmar Raag. Por lo tanto lo que escribo a partir de acá está signado por ese momento.
Primero, la película es desgarradora hasta el momento de la matanza. La lentitud que refleja el agravio y el desgaste constante que hacen sobre los chicos te involucra sentimental y visceralmente. El film te envuelve en una tensión que solo se libera en la matanza final y sin embargo, uno sale dolido como resultado de toda la película y la temática que gira sin resolución posible.
En otro plano, algunas cosas me resultan importantes de marcar, por ejemplo: la pasividad de los adultos; su incapacidad de indagatoria sobre la problemática de los chicos (los padres, la abuela que hablan sobre la violencia pero no dicen nada), el dejar hacer (el profesor de gimnasia mientras juegan al basquet), la necesidad de cerrar todo argumento que los chicos presentan (la docente que habla sobre la marca construyendo sentido según sus conceptos), el estigma (la directora creyendole a quien tiene mejor nota), la mezcla entre el recurso y la no utilización del mismo (la clase de literatura que podría aplicarse como herramienta para el análisis del grupo), hacer evidente el hecho buscando una sanción sin indagar sobre el problema y sin buscar empatía sobre la víctima (cuando una de las autoridades escucha que toda la división se opone a Jossep recurre a llamar a la directora y retirarse del aula, en lugar de enfrentar al curso). Bajo estos aspectos, el docente aparece como una figura desfigurada; una voz en off (en el sentido de que es una voz apagada, nada tiene que decirnos).
Los adultos (padres y abuela) parecen caer también en lugares comunes, ante el llamado de la escuela temen que sus hijos / nietos sean parte de "eso que dicen los medios". Es decir que están al tanto del tema de la violencia; pero la misma se les impone.
Los jóvenes no tienen un interlocutor válido y no tienen opciones concretas. Pero tampoco tienen una figura a quien le teman, si bien se usa la imagen de la directora a tal fin, los chicos la desdibujan al inventarle historias.
La pasividad de los restantes chicos es apabullante e intolerable. Pero es cómplice de un juego que me parece se refleja en el dialogo que se da cuando Jossep recibe dos patadas y se acerca quién le pego, mientras lo ve en el suelo, dolido y con poco aire, para sugerirle que se tranquilice que respire...que lo perdonaban. Donde el juego de imágenes y las expresiones dan cuenta de que se ha llegado a un límite. El cual, como en realidad nada se ha resuelto, volverá a tocarse y sobrepasarse.
Otro aspecto que me gusto son las imágenes que colocan al inicio de cada día (chicos peleando en clave de juego, etc.)
En síntesis, muy buena la película. Creo que recurre fuertemente al cuerpo del espectador y que eso predomina por sobre algunas cuestiones que a mi entender pueden estar exageradas. Sin embargo esa exageración no tiene nada de irreal. Pero me parece que hablamos, no de la media, sino del eslabón más débil de la cadena que reúne los requisitos y se quiebra.